miércoles, 9 de abril de 2014

Homosexualidad, zoofilia, roca-filia y gran hipocresía





Cuando se aborda el tema sobre la unión civil entre personas del mismo sexo, a algunos individuos no se les ocurre mejor argumento que señalar que, si se aceptan aquellas uniones, también cabría aceptar la zoofilia y pronto habría quien reclamaría el derecho a desposarse en solemne ceremonia con una roca volcánica. A continuación exclaman, desbordados, olvidando colocar puntos y comas, y escribiendo –qué mal gusto- todo en mayúsculas, que la unión es lícita exclusivamente entre “HOMBRE Y MUJER”. Algunos, yendo todavía más lejos, refieren que la unión es entre “VARÓN Y HEMBRA” -¿qué clase de animales piensan que somos las mujeres?- y profieren desordenadamente una avalancha de insultos: “ABOMINACIÓN”, “ABERRANTE”, “DEPRAVADOS”, etc. Cuando leo esta clase de comentarios, no solo advierto ausencia de educación y delicadeza, sino que mi audaz imaginación proyecta algunas imágenes: imagino a estos individuos profiriendo aquellas sentencias ebrios en una taberna, gritando y escupiendo, y agitando los brazos mientras vociferan, y quizá golpeado con un mazo o machete sobre alguna roca volcánica. De hecho, lo más paradójico, es que me imagino a los habitantes de los pueblos que se han dado a conocer como Sodoma y Gomorra. Todo el caos y alboroto que ellos abrigan en su interior contra las parejas no constituidas por “VARÓN Y HEMBRA” –¡uga, uga, uga!-, lo vomitan sobre su escritura enrevesada y prepotente. 

A continuación explicaré por qué el “argumento” relativo a la zoofilia y a las “bodas” con rocas volcánicas carece de valor, y por qué son peculiaridades de gente orate exclamaciones como la siguiente: “¡SI ASEPTAMOS LA HOMOSEXUALIDAD VENDRAN LA ZOOFILIA Y EL MATRIMONIO CON ROCAS BOLCANICAS Y LLOVERA SANGRE Y PUS DEL CIELO Y LOS DIPUTADOS ESTABLECERAN COMO NORMA LA DESNUDES EN LOS COLEGIOS Y LOS BUEYES TENDRAN SEXO CON ABEJORROS!”.  

En primer lugar, no se da una relación lógica ni analógica entre la unión de dos seres humanos de un mismo sexo y la de un ser humano con un animal o una roca. La primera unión se da entre dos seres inteligentes y afines entre sí, que comparten un gran porcentaje de ADN y, dada su <<semejanza>>, existe un vínculo próximo entre ellos en función de la misma. Ya que las relaciones entre personas del <<mismo>> sexo se rigen por la <<semejanza>> o <<igualdad>>, como lo establece la etimología del termino <<homosexual>> (del griego ὁμο, homo «igual», y del latín sexus «sexo»), y no por la <<diferencia>>, <<desemejanza>> o <<disparidad>>, no es factible establecer una conexión entre la primera unión y la segunda, que al contrario se establece sobre la <<desigualdad>> de los entes involucrados. De hecho, desde este punto de vista cabría afirmar que la unión heterosexual es más próxima a la zoofilia y al matrimonio con rocas que la homosexual, ya que si consideramos la unión heterosexual como lo que es desde su etimología (héteros, diferente), podríamos establecer un nexo desde la <<diferencia>>. Asimismo, la unión interracial entre hombre y mujer se podría considerar aún más próxima a la zoofilia y la roca-filia, porque en ella se da un mayor grado de <<desemejanza>> entre los involucrados. A la inversa, las uniones endogámicas serían el polo opuesto de la zoofilia y la roca-filia, sobre todo si son homosexuales, ya que se fundamentarían en la <<semejanza>> al compartir una mayor proporción de código genético. Desde este marco, se dan uniones que parten desde un mayor grado de <<semejanza>> hasta un mayor grado de <<desemejanza>>. En el primer término se halla la unión endogámica homosexual, luego la endogámica heterosexual, después le siguen la homosexual no endogámica, la heterosexual no endogámica, la homosexual interracial, la heterosexual interracial, la zoofilia y, finalmente, la roca-filia. Esta exposición sí establece una relación lógica, analógica y racional, a diferencia de la sostenida por los irracionalistas orates antes mencionados. Ergo, si le temen a la zoofilia y a la roca-filia, habría que prohibir la unión cuyo término fuese el más próximo a ellas, es decir, la unión heterosexual interracial. 

En segundo lugar, estos irracionalistas parten de la idea preconcebida de que la zoofilia y la roca-filia son por fuerza <<malas>> en toda situación. El animal, puesto que es un ser vivo sintiente, cuya condición de sujeto de derecho fue establecida por los Derechos Animales, debe ser respetado en su integridad. Por lo mismo, la violación sexual a cualquier animal ha de ser tenida por incorrecta y punible, no así el caso en el que el animal de muestras o señales claras de consentir al acto sexual. En este último caso, la zoofilia no puede ser tenida por <<mala>>, si no es por una afección a la cucufatería. En cuanto a la roca-filia, en ningún caso puede ser tenia por <<mala>>, ya que, al tratarse de un ente inerte carente de voluntad y sensibilidad, es decir, de un objeto, no se da atropello alguno de parte del rocofilo a la roca, como tampoco se atropellan los “derechos” de un dildo de plástico por parte de quien lo usa. Si alguien desea unirse en matrimonio con una roca, ¿cuál es el problema? ¿Alguien puede darme alguna explicación objetiva y racional, más allá de su perturbación subjetiva ante lo que le resulta atípico o poco familiar, de por qué aquello debe censurarse? 

En tercer lugar, los “machotes” y las <<mujeres pisadas>> que sostienen que la unión debe ser exclusivamente entre “VARÓN Y HEMBRA” –pensé que no gustaban de la zoofilia-, obvian el hecho de que, por lo menos los “machotes”, tienen por usanza masturbarse, es decir, mantener relaciones sexuales consigo mismos, relaciones monosexuales, o, si se quiere ver de otra forma, mantener relaciones sexuales con su propia mano. Si las relaciones sexuales solo deben establecerse entre sujetos humanos se sexo opuesto, ¿por qué ellos mantienen relaciones sexuales con un sujeto de su mismo sexo, es decir, con ellos mismos, para luego condenar a quienes hacen lo mismo que ellos solo que con otra persona? La masturbación es un acto onanista y narcisista en el cual solo tiene parte del placer uno mismo, y no existe un <<otro>> al cual brindar placer, no existe un <<otro>> ni mucho menos un <<ser querido, admirado y amado>> con el cual compartir, de forma que es una relación completamente fría, cosificada e inhumana. En la relación homosexual, al contrario, se establece un vínculo con <<otro ser humano>>, una conexión con <<otra persona>> a la que en muchas ocasiones se <<quiere, admira y ama>> y de la cual se es <<pareja>>. Esta relación es, por ende, <<humana>> y <<recíproca>>, a diferencia de la auto-masturbación, en la que no existe reciprocidad. Por eso los “machotes” que condenan la homosexualidad aún cuando es <<humana>>, <<compartida>> e implica <<cariño, ternura y amor>>, y, no obstante, ellos mismos mantienen relaciones homosexuales consigo mismos, sin pareja, sin amor, sin vínculo, de manera completamente mecánica, merecen ser llamados fariseos o hipócritas. Si ellos insultan a quienes no establecen una relación heterosexual y, no obstante, ellos mantienen sexo con su propia mano, cabría preguntarnos si su mano es mujer o de sexo femenino. ¿No es aquello fetichismo? ¿No es esta anomalía aún peor que la zoofilia, dado que además de no procrear, ni siquiera brinda afecto ni placer a otro ser? Es completamente egoísta. Esos “machotes” son los bastiones de la doble moral, y por qué no, la imagen del <<vivaso criollo machista>> para el que los burdeles, las prostitutas, las tabernas y el alcohol, los chistes sexuales depravados, escupir y orinar en vías públicas y el maltrato doméstico a la mujer no son ninguna <<inmoralidad>>, como tampoco es <<inmoral>> votar para la presidencia por un <<asesino>>, <<corrupto>> y <<ladrón>> “con tal de que haga obras”. Si los peruanos no tienen ninguna conciencia del bien, de la sinceridad y de la coherencia, ¿por qué se quejan de su situación? Tal vez merecen permanecer en el <<tercer mundo>>.

2 comentarios:

  1. Con este comentario, querida amiga, simplemente quería añadir un dato que considero muy importante: no hay que olvidar que el argumento de "la unión civil natural es la que se da entre un varón y una mujer", se cae por si mismo, en tanto que la unión civil de natural no tiene nada. El matrimonio no es más que un invento humano, y no de la naturaleza. No puede existir unión civil natural, porque la simple unión civil, se dé entre quien se dé, es algo cultural; una mera construcción social.

    Un saludo.

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