El término <<pareja>> proviene del latín <<par>>, <<parís>>, que significa <<igual>>. En consonancia con su etimología, designa elementos iguales o semejantes que se encuentran interrelacionados o unidos entre sí. Cuando hacemos referencia a una pareja de enamorados o novios, por ejemplo, resaltamos su condición de <<paridad>>, <<semejanza>> o <<simetría>>. Por lo mismo, cuando vemos dos novios que son muy distintos el uno del otro, decimos que se trata de una <<pareja dispareja>>, pese a la contradicción terminológica que ello supone. Así, por ejemplo, una mujer sumamente alta desposada con un hombre bajo hacen, en términos de estatura, una <<pareja dispareja>>, al igual que la hacen, en términos raciales, una persona blanca comprometida con una negra, y en términos estéticos una mujer muy hermosa con un hombre feo. No obstante, existen otras <<disparidades>> de índole psicológico, moral y espiritual. Así, por ejemplo, dos personas pueden formar una <<pareja dispareja>> por ser incompatibles en términos psicológicos: el uno de izquierda, liberal y ateo, la otra de derecha, conservadora y religiosa. En el sentido moral, dos personas que yacen juntas son <<disparejas>> cuando una es honesta y la otra deshonesta; y espiritualmente, cuando una tiende hacia lo metafísico y la otra hacia lo físico.
Teniendo en cuenta el sentido etimológico del término, cabe decir que las <<parejas del mismo sexo>> son, por excelencia y en contraste con las <<parejas del sexo opuesto>>, el modelo prioritario de <<pareja>>. Puesto que las personas de <<sexo opuesto>> son <<dispares>> entre sí, tanto a nivel físico como psicológico, no se puede afirmar con propiedad que sean <<pareja>>, salvo en segundo grado. Al revés, las personas del <<mismo sexo>> son <<parejas>> en primer grado, de acuerdo al sentido original del vocablo. Así como <<alta y bajo>>, <<noble y plebeyo>>, <<delgada y gordo>>, <<humano y gato>>, <<adulto y niña>>, <<inteligente y bruto>>, <<buena y malo>> conforman <<parejas disparejas>>, mientras que <<alta y alto>>, <<noble y noble>>, <<delgada y delgado>>, <<humano y humano>>, <<adulto y adulta>>, <<inteligente e inteligente>>, <<buena y bueno>> conforman <<parejas parejas>>, así <<mujer y mujer>> y <<hombre y hombre>> conforman <<parejas parejas>> mientras que <<hombre y mujer>> conforman una <<pareja dispareja>>.
La <<pareja más pareja>>, por lo mismo, es factible entre personas similares en constitución física, racial, sexual, sociocultural, psicológica y espiritual. Por eso, la <<pareja perfecta>>, la <<pareja por excelencia>>, en la que existe un grado mayor de afinidad, será la constituida por gemelos del mismo sexo. Al contrario, las relaciones heterosexuales, interraciales e interculturales, como la pedofilia y la zoofilia, implican una relación <<dispar>> o <<asimétrica>>. En las relaciones heterosexuales suele darse una <<asimetria vertical>> entre el hombre y la mujer en lo concerniente a la fuerza y agilidad físicas y a disposición de dominio, por lo cual la mujer se encuentra naturalmente en desventaja y vulnerable, pero, en contrapartida, goza de una mayor capacidad emocional que abre un abismo infranqueable entre ella y el hombre. La pedofilia es similar en ese sentido, ya que el adulto mantiene una relación <<asimétrica y vertical>> respecto del niño, en la que el primero predomina en fuerza y destreza física, y disposición de dominio sobre el segundo, así como, además, en experiencia, por lo cual el niño se halla en situación de desventaja y vulnerabilidad. La zoofilia se les parece, debido a que también se trata de una relación <<asimétrica y vertical>>, en la que el ser humano mantiene el dominio sobre el animal y abriga una capacidad intelectual que por su superioridad crea un abismo infranqueable entre ambos, imposibilitando la comunicación fluida. A causa de las <<discrepancias de naturaleza y/o de estado>>, en <<parejas disparejas>> la comunicación nunca es plena, sino siempre incompleta o defectuosa, dadas las divergencias irreductibles.
Considerada en stricto sensu, no existe la <<pareja hombre y mujer>>, ya que ambos sexos son discordantes. Lo que existe son <<parejas>> de hombres y mujeres que lo son no en función de su sexo, ya que este es <<dispar>> y por lo mismo no participa de la <<paridad>>, sino en razón de otras cualidades que los hacen <<pares>, como los gustos, por ejemplo. Es en la medida de sus cualidades <<pares>> en la que se los considera <<pareja>>. Por consiguiente, si nos ubicamos desde el punto de vista del sexo, solo existe, propiamente hablando, <<pareja del mismo sexo>>. Tampoco se pueden calificar de <<relaciones de pareja>> las relaciones polígamas, puesto que existe una <<disparidad asimétrica>> respecto del número de los involucrados y la dirección atencional que los varios dirigen al uno. La intencionalidad de muchos no es <<equivalente>> a la de uno, sino <<desproporcional>>.
La ventaja de conformar una <<pareja>> lo más <<pareja>> posible, reside en la comunicación transparente que se establece, en la compatibilidad de los involucrados, en su afinidad natural y, por ende, en su mayor capacidad de compenetrarse, empatizar y amarse mutuamente. La mutua comprensión prefigura al amor. La amistad es la base sólida sobre la cual se edifica el <<amor de pareja>>. Los vínculos profundos y estrechos dependen del nivel de comunión o convergencia, que no es posible cuando las naturalezas son irreductiblemente discrepantes.
La fijación en la <<diferencia>> conlleva a relaciones <<desiguales>> cuyo grado extremo, entre las conocidas, es la zoofilia, que involucra <<desigualdad>> en todos los niveles. Quizás sea agradable para los <<amantes de la interesante diferencia>>, pero a mí me sienta mejor la <<simétrica, afín y concordante igualdad>>. El <<sentido horizontal>> de las <<relaciones de pareja>> entre <<personas del mismo sexo>>, en contraste con la <<asimetría vertical>> de otras relaciones, permite un mayor alcance de unidad, una fusión completa sin fisuras. La distancia no solo es, en estos casos, quebrada por la unión amorosa y sexual, sino que además es quebrada por la naturaleza, disposición y estado de los involucrados, cuya <<semejanza>> los une aún más, de forma cualitativa, al hacerlos participes de una misma condición. La unión cuantitativa, que permite la materia dentro del espacio y tiempo, es física, mientras que la cualitativa es metafísica. Los amantes por naturaleza desean ser un solo ser con su amado, y esto lo llevan al plano físico uniéndose, y a nivel psicológico compartiendo. Pero la unión no es nunca cabal en ningún caso, puesto que son entes diferentes. No obstante, se aproximan más a la unificación plena en la medida en la que se hacen cualitativamente <<semejantes>>: anulada la divergencia a nivel espiritual, solo queda anular la separación espacio-temporal, y esto se lleva a cabo tras la muerte. La distancia cualitativa presente en personas de <<sexo opuesto>>, al contrario, contribuye a su <<separación>> o <<distanciamiento>> cualitativo. Y, puesto que en el latín separāre (separar) es lo opuesto de ligare (ligar), se puede afirmar que los enamorados del <<mismo sexo, raza, estrato social, cultura, religión…>> están ligados cualitativamente.
Relación asimétrica X
Relación asimétrica X
Relación asimétrica X
Relación asimétrica X
Relación simétrica ✓

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En un artículo anterior usted argumentó que las palabras terminan siendo producto del tiempo, que el significado era susceptible a cambios y que la etimología pierde fuerza en una sociedad dinámica y distante, temporal y culturalmente, a la época que propicio el nacimiento de la palabra en cuestión. Así lo recuerdo.
ResponderEliminarEste caso no es la excepción.
Cuando nos referimos, generalmente, a una pareja, no hacemos una referencia a su "simetría", ni a la "semejanza", ni a la "igualdad" sino a la relación íntima y voluntaria.
"una pareja dispareja" es una frase trivial, últimamente empleada para títulos de producciones hollywoodenses. El simple y superficial empleo del oxímoron para observaciones de casos inusuales, extremos, en más de un punto.
Por cierto, ¿por qué, dos personas de apariencia europea y africana, tendrían que ser "parejas disparejas"? En principio, las razas no existen. No lo digo por un espíritu progre ni bienintencionado. Científicamente es un asunto resuelto. El color de la piel y ojos es un asunto meramente porcentual en cuanto a la cantidad melanina.
Repito, la disparidad que alude la frase popular guarda una relación con la hipérbole, razón por la que es muy utilizada en la comedia contemporánea.
Creo que aplicar esa frase a una pareja conformada por personas de origen anglosajón y afrodescendiente, solamente por su color de piel, dizque "en términos raciales", es un error grave y una muestra de racismo ya que el sentido de la frase es diferente.
La “disparidad” no es obstáculo para que dos personas formen una pareja ideal, saludable o modélica. En la filosofía taoísta se celebra la existencia de dos fuerzas opuestas que se complementan y necesitan. El principio de dualidad incluso lo podemos ver en ciencias naturales. El hemisferio izquierdo y derecho del cerebro se comunica fluidamente, tienen una fisiología particular, distinta y complementaria, incluso ambos dominan corporalmente el lado opuesto.
No existe razón válida para decir que una pareja de mismo sexo es el "modelo prioritario de pareja".
La "propiedad" que aludes estriba en el asunto endeble de la etimología. No puedes jerarquizar una pareja solamente en función a la fisiología. (Por cierto, ¿no te parece anacrónico denominar "parejas de segundo grado" a uno de nobles y plebeyos? ¿Sólo por una estratificación social producto del delirio de otras épocas?)
Lo opuesto no implica imperfección ni las diferencias no son obstáculo para una relación modélica o sana. Más bien, en ciencias y ciertas filosofías antiguas, repito, los opuestos y diferentes pueden propician la armonía y la unidad.
Ahora, tu comparación entre la pedofilia y zoofilia es interesante pero inexacta cuanto hombre y mujer.
En principio no puede generalizar tan fácilmente una relación hombre-mujer. Ciertamente, el ser humano se aprovecha de inconsciencia que puede tener un animal. Es más, hay diversos casos de animales de distinta especie que tienen relaciones sexuales de forma singular. Internet es profusa en imágenes. Igualmente, el adulto se aprovecha de la falta de voluntad de un niño y la autoridad que éste ejerce. Sin embargo, un hombre y una mujer, en una sociedad civilizada y con alto desarrollo cultural, esa dominación cultural del hombre desaparece y la fuerza bruta es reducida por el estado derecho. La mujer deja de ser un animal o un ser dependiente cual niño, como ocurría en otras épocas... ¿Acaso no es ése el motivo del feminismo? ¿La igualdad y la distribución del poder con justicia?
La comunión de una pareja no depende de la igualdad de género. La "naturaleza discrepante" es un factor menor. Existen parejas homosexuales con peleas, discusiones, separaciones, como cualquiera.
El futuro, la comunicación, unión íntima de una pareja está en la actitud y madurez. En no depender del otro para llenar simplemente un vacío. Cuestiones independientes del sexo o razones superficiales.
En fin, tu argumentación y conclusión me parece equivocada y endeble
Saludos cordiales
Sí, en otro artículo escribí lo que mencionas. Cada texto es autónomo y encuentra su razón en sí mismo, ya que mi pensamiento no es estructurado y mis publicaciones son reflexiones aisladas. Por otro lado, si bien es verdad la referencia a la fluctuación terminológica, cabe aclarar que no pretendo negar el sentido vigente del término “pareja”, sino solo indagar en su sentido etimológico para evaluar, desde una nueva perspectiva, a las parejas actuales, haciendo contrapeso a la rígida concepción etimológica de los términos que manejan los conservadores. Mi texto, más que exponer una verdad perentoria, pretende generar una reacción e inducir a la reflexión. Cuestiona presupuestos, pero no pretende ser adalid de ninguna verdad.
ResponderEliminarEn cuanto al punto de las razas, discrepo.
Respecto al asunto de la complementariedad, mantengo una filosofía propia. Considero que hombre y mujer solo son complementarios en términos físicos y de forma imperfecta en este nivel, y que en términos psicológicos son, al contrario, incompatibles. En cuanto a las relaciones, me sostengo en Platón, para quien “lo semejante atrae a lo semejante” en el dominio metafísico, y en el Kybalión, que corrobora este principio cósmico que se superpone a otro principio, también mencionado en este, de acuerdo con el cual los “polos opuestos se atraen” en el dominio sensible.
Existe razón válida para decir que las “parejas del mismo sexo” responden al “modelo prioritario de pareja” si tomamos por fundamento el principio etimológico del término, como he mostrado. La afinidad, asimismo, es determinante. La jerarquía no se da exclusivamente en función de lo fisiológico, sino que abarca ámbitos más allá del físico, que son los más importantes.
Lo retrogrado o moderno, acertado o erróneo, me tiene sin cuidado. Solo pienso libremente sin reparar a donde irá a parar mi pensamiento. Considero que mientras más parecida sea la idiosincrasia de las personas involucradas, mejor será el entendimiento y la compenetración.
Saludos cordiales.
Me encantaría conocer, por lo menos generalmente, las razones por las cuales discrepa en el punto de las razas.
ResponderEliminarDe acuerdo con la última frase pero la idiosincrasia, como -por ejemplo- el liderazgo y la ciencia, no es una mera cuestión de género sino de cultura, experiencia, costumbres, valores, herencia...
Saludos cordiales
Discrepo en el punto de las razas porque a través de mis sentidos en conjunción con mi facultad cognitiva puedo percibir tipos humanos muy diferenciados, cuyo fenotipo, correspondiente a un genotipo x, los distingue de otros grupos humanos, es hereditario y corresponde originalmente a regiones geográficas específicas que respectivamente calzan con cada tipología en términos de adaptabilidad. El sentido común que permite discernir la existencia de razas pertenece a toda la humanidad anterior a la segunda Guerra Mundial, y la hallamos ya en tiempos de Homero, en la Ilíada, por ejemplo; o en los textos sagrados de diversas culturas, como en el Mahabharata hindú y el Popol Vuh quiché, en los que se valora la raza de un pueblo y se establecen genealogías al respecto. La ciencia moderna, además, corrobora esta percepción a través de sus descubrimientos sobre el ADN y las diferencias genéticas entre grupos humanos, diferencias que se han constituido en el modelo de razas. ¿Por qué entonces la nueva teoría “científica” de que las razas no existen? Esta surge tras la Segunda Guerra mundial por causa de las masacres perpetuadas en nombre de ideales raciales, que no eran sino el colofón de un periodo de subyugación de grupos humanos en función de su raza, como podemos advertirlo en el caso de la esclavitud negra. Surgió, tras estos excesos, una oleada de rechazo que condujo a las ciencias a politizarse con la finalidad de excluir la concepción tradicional de razas y argüir su no existencia contra toda evidencia. En primer lugar, hace de una teoría una verdad perentoria, obviando que la ciencia se mueve en un nivel teórico y provisional factible de cambio. La no existencia de razas, pues, deviene en un dogma. En segundo lugar, las “pruebas” que el establishment científico bosqueja contra la tradicional concepción de razas son insuficientes y fácilmente rebatibles. Existen científicos contemporáneos que discrepan con la infiltración de un igualitarismo humanista y político en la ciencia actual, respaldada por la UNESCO, que le resta credibilidad. Incluso existen algunos científicos que, como Mark Pagel, profesaban la inexistencia de las razas humanas y luego se retractaron.
ResponderEliminarEl dominio idiosincrático es, en efecto, cultural. El género, a diferencia del sexo, que es biológico, es, asimismo, cultural. Puesto que la cultura interviene en la formación de los tipos masculino y femenino, modelándolos de forma desigual, podemos afirmar que la idiosincrasia de ambos sexos es culturalmente distintas. Además se suma el factor biológico. La reciprocidad, equivalencia y simetría son inviables en una relación donde ambos miembros ejercen roles restringidos que no intercambian o trasfieren el uno al otro. Reciproco es que dos niños se lancen y reciban una pelota mutuamente: aquella es una relación horizontal. No es reciproco que solo uno de los dos la lance y el otro se limite a recibirla: aquella es una relación asimétrica. Si un varón espera mantener una relación relativamente reciproca con una mujer, debe estar dispuesto no sólo a penetrarla, sino a ser, también, penetrado por ella. Entonces los dos se hallan bajo las mismas reglas de juego.
Saludos cordiales.
Déjeme aclarar: Yo también puedo percibir diferentes fisonomías del ser humano. Cuando se niega las razas, no se niega las diferencias de piel ni se niega las diversas facciones de los rostros que hay en cada habitante de la tierra.
ResponderEliminarLa explicación científica niega un origen divino de las diferencias, niega que estas diferencias fisonómicas sean productos de genealogías paralelas y minimiza la importancia que culturalmente se le confirió: una división patológica que termina afirmando que una “mezcla” es una degeneración. Una cultura que permitió la formación del concepto de “pureza de sangre”.
Como toda persona inteligente, se dará cuenta de las consecuencias… la absurda estratificación que llevó al delirio de reinventar el mundo.
Esto no hubiera sucedido con una explicación científica moderna y estructurada por encima del “sentido común cultural”.
Las características fenotípicas son productos de mutaciones.
Como sabemos, la humanidad se originó en África, luego, las migraciones llevaron al ser humano por diferentes partes del planeta. También sabemos que el sol tiene un efecto dañino y beneficioso en nuestras células, pero no siempre es el mismo efecto en todas las partes del planeta. El sol, al norte de Europa, no permite con la misma facilidad que en África, sintetizar la vitamina D. Por ello, la gran diversidad de climas permitió al ser humano modificar el porcentaje de melanina en las células de la piel y ciertas facciones del rostro.
Te equivocas en algunos puntos: La diversidad genética en el ser humano no conoce de color de piel ni naciones para que establezca un grupo humano exclusivo en términos genéticos.
Hay que hilar fino: ¿Encontramos diferencias genéticas de una población a otra? Por supuesto. Sin embargo, también hay diferencias genéticas en la misma población.
Caes en error cuando indicas que las divergencias genéticas terminaron por “constituir” un modelo de razas. Todo lo contrario.
Está demostrado que existe una mayor afinidad genética entre un europeo y un africano que dos africanos de diferente tribu. Todas las observaciones genéticas indican que existe una mayor diferencia genética en individuos de una nación comparados con los que pertenecen a naciones lejanas.
Gracias al sentido común, los antiguos determinaron a la tierra como centro del universo, el sol giraba en torno a ella y que era plana. El sentido común no nos permite establecer la teoría de la relatividad de Einstein ni la mecánica cuántica, ni el vuelo de un avión, ni la explicación científica del origen de la humanidad y de las enfermedades. Más bien, puede representar un grave obstáculo, como justificación vana de prejuicios, para el logro de un verdadero entendimiento. Uno estructurado.
En el “sentido común”, y usted como feminista debe saberlo, puede subyacer el peor de los prejuicios de la época. ¿Acaso no escuchó los argumentos de la gente homofóbica? ¿No apelan al “sentido común” y la “naturalidad”? ¿Cuál es la consistencia interna del sentido común?
¿Cuál es esa “nueva teoría” científica de las razas?
¿Sabe en qué año se estableció el modelo de doble hélice del ADN? En 1953.
Sí, 8 años después de finalizada la segunda guerra mundial.
¿Cuál es la “tradicional concepción de razas”? Antes de esta maravillosa revolución científica, que luego daría paso al impresionante proyecto del genoma humano, existía una teoría “científica” de las razas propuesto en el año 1775 por Blumenbach. ¿Los caucásicos, mongoloides, americanos, etc.? ¿Se refiere a esto?
Hace mucho tiempo que la Genética de poblaciones terminó por desmentirla.
ResponderEliminarEs una impostura argumentar que esta “nueva teoría”-como si antes de ella, la ciencia ya había dado una “solución definitiva” a la cuestión de las razas- está politizada.
Es una ofensa a miles de científicos.
¿Cuál es la teoría científica antes de la segunda guerra mundial que –según usted- proporcionaba “evidencias” irrefutables de la existencia de razas?
¿En base de qué, si la revolución genética es posterior a la segunda guerra mundial?
A menos que usted sea susceptible a teorías de conspiración tipo iluminati, no hay razón válida para que haga semejante acusación. La ciencia no es dogmática. No hay verdades eternas. Solo pensamiento crítico.
La afirmación que niega las razas es resultado de estudios científicos de diversas regiones del mundo y de distintas décadas.
La última noticia nos la da un investigador español: aprox. 7 000 años, los restos de un hombre europeo-denominado “la braña 1”- indicaba que tenía una piel oscura y ojos azules. Lo que contradice al “sentido común”, a la convención de que los ojos azules acompañan a la piel blanca.
Según Lalueza-Fox: "Hasta ahora se creía que la pigmentación clara apareció poco después de los cromañones, pero transcurrieron 40.000 años desde estos homínidos hasta el cazador recolector de La Braña y la piel clara no aparece por ningún lado".
El genoma muestra que las poblaciones modernas afines, en términos genéticos, a este hombre, son las nórdicas (Suecia, Finlandia, etc.)
Todo sugiere – como otras investigaciones de antropólogos y biólogos de EE.UU. - que la piel blanca surgió en el Neolítico (hace poco).
¿Esto también es una politización? ¿Cómo puede argumentar que resulta un dogma cuando se procede con el método científico? El propio investigador español aclara que suposiciones de antaño (piel clara- cromañones) se coinciden con las nuevas pruebas. Nada dogmático.
Quizá estoy equivocado pero a veces creo que cierta gente tiene miedo como lo tuvieron los verdaderamente dogmáticos metafísicos que condenaron a muerte a científicos que se oponían al modelo de un universo cuyo centro sea la tierra -basados en el dichoso “sentido común” Ptolemaico. El mismo miedo.
Ahora, ¿hay científicos que van a contracorriente del consenso? Por supuesto, siempre existió. Normalmente, son pequeños grupos pero ninguno con argumentaciones científicas fundamentadas. El caso más célebre son los negacionistas del VIH. Otro caso célebre y, quizás, los más ridículos: los científicos creacionistas. Aquellos que unen los conocimientos genéticos con la biblia.
Últimamente, ciertos científicos que promueven el no-uso de las vacunas.
También le puedo referir a una autoridad científica de primer orden que nunca se retractó sobre el tema de las razas: La Premio Nobel italiana Rita Levi-Montalcini
http://www.lainsignia.org/2008/julio/cul_005.htm
Y un artículo científico hecho por investigadores brasileños
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC140919/
Ofrezco disculpas por la respuesta extensa
Saludos Cordiales
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarCreo que asumes ciertos presupuestos innecesarios. Me permitiré corregirte:
ResponderEliminar1. La ciencia no niega ni afirma el origen divino de las diferencias fisiológicas entre poblaciones humanas, puesto que el dominio sagrado no es su campo de estudio sino el de la metafísica. A la ciencia moderna de la biología le competen realidades empíricas del mundo material. Sólo sobre este campo se pronuncia.
2. La afirmación de que una mezcla entre tipos raciales es una "degeneración" no es científica, sino valorativa, y la ciencia no establece jerarquías valorativas, sino que se limita a explicar fenómenos naturales. Las valoraciones respecto de los descubrimientos científicos conciernen al campo de la filosofía. Otro dato relevante es que desde el punto de vista científico, se considera que ciertas razas son el resultado de la mezcla de razas precedentes. La generación de razas nuevas en el reino animal, surgidas de mezclas entre razas preexistentes a ellas, no excluye a la humanidad.
3. No es adecuado mezclar la observación científica con el moralismo y la paranoia de caer en una teoría racista. Apelar a ideas que históricamente han generado violencia masiva, como la "pureza de la sangre", con el fin de desmerecer ciertas observaciones científicas acuñando un tono moralista, no es útil a la ciencia.
4. La ciencia, evidentemente, conlleva consecuencias. Pero no por sí misma, sino por la interpretación filosófica que se establece sobre sus resultados. La violencia racista no tiene un origen en la teoría científica de las razas humanas, sino en causas psicológicas profundas que la utilizan de pretexto. Para desfogar el odio existen múltiples pretextos. La religión es otro además de la ciencia, y también las ideologías políticas. Y si no, siempre se hallará un pretexto económico. Por último, se puede recurrir a la violencia desnuda de todo pretexto.
5. Las razas son producto de mutaciones progresivas. No debemos olvidar que, si somos fieles a la teoría de la evolución, todas las especies procedemos de una misma célula.
6. Precisamente, la gran diversidad de climas y geografías, en conjunción con mutaciones progresivas, permitió la constitución de tipos humanos diversos, es decir, de razas distintas, que no se reducen a la pigmentación de la piel y a las facciones del rostro.
7. Al interior de las divergencias entre razas, existen divergencias individuales. ¿Quién lo duda? También se dan divergencias en función del sexo. El elemento racial solo es uno entre muchos factores de diferencia.
8. Seguramente existen mayores divergencias genéticas entre una mujer x y una mujer y, que entre una mujer x y un hombre z. ¿Debemos afirmar que no existen los sexos? Como mencioné, el elemento racial es solo uno de los que establecen divergencias, y muchas veces las divergencias que establece son más débiles que otros elementos. Además, no aclaras que la mayor distancia de semejanza o la mayor divergencia que se da a nivel individual, se sostiene sobre una divergencia de base, que son la racial y la sexual.
9. Me gustaría que me presentases pruebas científicas contundentes, porque los discursos no bastan, y las pruebas que me citas no atañen directamente a la inexistencia de razas, sino a la complejidad de las mismas.
10. Aciertas en lo que atañe al sentido común. ¡Pero aun así no estoy plenamente segura, pues en mi mente asoma una teoría propia y descabellada!
11. Las teorías sobre las razas humanas que citas son antiguas y conllevan juicios valorativos etnocentristas muy arraigados, que le restan objetividad. Me refiero a las teorías científicas posteriores, incluso actuales, que sostienen la existencia de razas humanas.
12. La ciencia se debate entre el sesgo religioso, el sesgo político, y la neutralidad. El sesgo religioso acomoda las observaciones de forma que calcen con los principios religiosos, el político, aquel que los amolda a los ideales humanistas de igualdad, y el neutral, el que se ciñe por completo a la evidencia. El religioso es mal visto el día de hoy, el político-humanista, al parecer, pasa desapercibido y se ha constituido en el establishment, y el neutral, aún cuenta con muchos partidarios, pero no es tan popular.
ResponderEliminar13. Que la revolución genética sea posterior a la Segunda Guerra mundial, no impide que las reacciones de fobia hacia las ideas respectivas a las razas humanas se empeñen en distorsionar los descubrimientos seguidos de esta revolución, que permiten verificar la antigua teoría de la existencia de razas humanas, pero corrigiendo sus excesos etnocentristas.
14. Puede que la ciencia en abstracto no sea dogmática –no estoy segura ni de eso, pero los científicos son seres humanos susceptibles de emociones y traumas históricos, y como tales son susceptibles de sesgos dogmáticos.
15. Lo de las verdades y su eternidad o no eternidad atañe a la filosofía. Mi parecer es muy distinto al tuyo. Pero ese tema no nos concierne aquí. En la ciencia no existen verdades eternas, porque el mundo material modifica y los nuevos descubrimientos abren nuevos panoramas.
16. Existen razas de tez morena y ojos claros. ¿Eso debe sorprender? También existen aquellas de tez clara y ojos oscuros.
17. Las razas no son estáticas, sino que modifican a lo largo del tiempo dadas las mutaciones genéticas.
18. Las pruebas que esbozas no refutan la teoría racial, lo que hacen es refutar el muñeco de paja de la teoría racial que la asimila con razas inmutables, estáticas, inmunes al cambio y a la mezcla, inmunes a la mutación, puras, no generadas, prototípicas, en definitiva, míticas.
19. Tenía en mi computadora un repertorio de los argumentos científicos que demostraban la no existencia de las razas humanas y una refutación científica para cada uno de esos argumentos, pero lamentablemente se me perdió. Por lo mismo, te invito a que cites algún argumento científico para poder rebatirlo. Recuerdo, por ejemplo, que uno de los argumentos argüía que no existían las razas puesto que la variación genética entre grupos humanos era mínima, poco significativa, al grado extremo de compartir más del 99, 9…% de información genética diferentes poblaciones humanas, lo que cerraba la brecha entre ellas. La refutación científica a tal argumento, contextualizaba esa información en el siguiente marco: compartimos un 96% de material genético con la lombriz, y más del 98% con ciertos primates. Si entre una especie y otra existe menos del 1% de diferencia en el material genético, y este mínimo porcentaje es relevante, lo mismo acontece con el 0, 1% que distingue a una raza de otra, y esto es así porque el material genético está compuesto por lo que se conoce como ADN basura. Otro argumento anti-razas argüía que, dado que el ser humano se originó en África de un solo tipo humano del cual todos descendemos, no se puede hablar de razas humanas. Sin embargo, sabemos que todas las especies tienen un origen común en una célula madre, y son las mutaciones posteriores las que establecen las diferencias. ¿Por eso concluiremos que no existen las especies?
20. Si piensas que, por razones de pragmáticas, en pro de la paz, el respeto y la sana convivencia, se debe ignorar la evidencia relativa a la existencia de razas o distorsionarla levemente para anular sus escandalosas conclusiones, te comprendo. A mí también me gustaría que se introdujese ese pragmatismo en lo concerniente al sexo, para, así, concluir que los sexos no existen, y que no solo son los géneros construcciones socioculturales, sino también los sexos. Como van las cosas, pienso que eso también ocurrirá.
Termino citando a Mark Pagel, quien sostenía la inexistencia de las razas humanas y se retractó:
ResponderEliminarLos últimos treinta o cuarenta años de ciencias sociales han traído una censura autoritaria a la forma en que se nos permite pensar y hablar sobre la diversidad de las personas en la Tierra. [..] somos, oficialmente, todos iguales: no hay razas.
Imperfecto como las viejas ideas sobre razas, los estudios genómicos modernos revelan un panorama sorprendente, atractivo y diferente sobre la diversidad genética humana. Somos, en promedio, alrededor del 99.5% genéticamente similares entre unos y otros. Se trata de una nueva cifra, frente a la estimación anterior de 99,9%. Para poner en perspectiva lo que puedan parecer diferencias minúsculas, somos alrededor del 98,5% similares, tal vez más, a los chimpancés, nuestros parientes evolutivos más cercanos.
Esta nueva cifra tiene gran importancia para nosotros. Entre otras cosas, deriva de muchas diferencias genéticas pequeñas que se han conocido a partir de estudios comparativos de poblaciones humanas.
[...]
Lo que todo esto significa es que, nos guste o no, puede haber muchas diferencias genéticas entre poblaciones humanas, incluyendo diferencias que pueden llegar a corresponder con las viejas clasificaciones de 'raza', que son diferencias reales en el sentido de hacer que un grupo sea mejor que otro para dar respuesta a un problema medioambiental concreto. Esto de ninguna manera quiere decir que un grupo en general es "superior" a otro, o que un grupo debería ser preferido sobre otro. Pero nos advierte que debemos estar preparados para discutir las diferencias genéticas entre las poblaciones humanas.
Mark Pagel, profesor de Biólogía Evolutiva, Universidad de Reading
1.- Es una inexactitud mía.
ResponderEliminar2.- *obvio que no es científica.
*No entiendes. No me refiero a la ciencia sino a una determinada cultura que mantiene esta valoración.
*No puede ser desde el punto de vista “científico” dado que la ciencia niega el concepto de raza en el ser humano. Cometes otro error, la raza, en términos científicos, hasta donde sé y pude averiguar, no existe en la naturaleza. Ese término se aplica cuando el animal es producto de la selección artificial hecho por ser humano. Por ejemplo, el perro. La raza de perros (canis lupus) es un invento del hombre.
*solamente aclaro: la raza animal no equivale a especie y género. En los textos científicos, que no son de divulgación o periodísticos, se habla de especies y géneros. Dentro de las especies, por ejemplo plantas, se habla de variedades.
Incluso, hasta Wikipedia lo aclara: “En animales, su uso actual está restringido a las especies domésticas”
3.- ¿desmerecer observaciones científicas? ¿Cuál? Solamente he recordado las perlas que aún se sigue creyendo.
4.- discúlpeme, pero… ¿usted está haciéndose la desatendida? ¿Cuál teoría científica de las razas? ¿La que vengo explicando- que lo niega- o la teoría “antigua” que parece no existir? De su comentario anterior se desprendía que hay una explicación científica anterior a la segunda guerra (“antigua”) y que la “nueva teoría” es una mera politización. Vuelvo a preguntar
¿Cuál? Espero una respuesta concreta con nombres y artículos científicos.
Desde inicios de los años 70, los científicos hablaban de la falta de seriedad y la ausencia de rigor científico al tratar de segmentar la humanidad en razas
http://www.scielo.org.ve/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0798-04772009000100009
5.- No. Las razas de animales son producto de una manipulación humana. Los genes y el fenotipo son productos de mutaciones.
6.- Lo que permitió fue una variabilidad fenotípica. Genes no esenciales mutaron. Por ejemplo, el hombre africano que pobló Europa, terminó perdiendo el nivel de melanina para adaptarse a un nuevo clima. La piel blanca, que es derivada de la piel oscura, apareció en Europa hace poco (aprox. 5 a 6000 años). Vamos, que no es tan difícil. No generó “tipos humanos”. No generó “razas”. Sí, se reduce a variabilidades genéticas mínimas y no esenciales, esto es, porcentaje de melanina en ojos, piel y cabello. La facción del rostro es otra superficialidad.
7.- *no existe divergencia de razas… dado que no hay razas :)
*Es bueno que no dude de las divergencias genéticas individuales.
*No hay factor racial :)
* ¿Le proporcionó un dato científico? Hay una mayor diferencia genética dentro de los denominados “grupos raciales” que entre ellos. La misma asociación de antropólogos científicos americanos lo afirma.
http://www.aaanet.org/stmts/racepp.htm
8.- *Biológicamente hay mayor divergencia entre sexos y una mayor afinidad entre integrantes de un mismo sexo. Por ejemplo: un hombre no se puede embarazar ni menstruar :)
Eso sí, esto sigue siendo válido aunque pertenezcan a una misma “raza” :)
* puede cambiar el “seguramente existen” por “no es cierto que existen”.
* Neurológica, bioquímica y endocrinológicamente hay una mayor afinidad entre mujeres que entre una mujer y hombre.
* Último ejemplo: dos mujeres tienen cromosomas XX y dos hombres tienen Xy.
* La divergencia entre un blanco y un negro, además de ser mínima y menor que la diferencia entre un blanco-blanco, es de naturaleza superficial. No esencial. Entonces, no estamos hablando de cualquier divergencia. Cuidado.
*tampoco es casual que haya una mayor divergencia genética entre integrantes de una misma tribu que dos personas de distinta población. Tiene su explicación que coincide con la teoría de la evolución humana
9.- Soy estudiante de ciencias. No soy experto. Sin embargo, dada la naturaleza de la cuestión –la raza como un engaño superficial- sólo se requiere un conocimiento básico de genética. Me apena que el artículo científico que te presenté lo interpretes como “la complejidad de las razas”. Más bien, te pediría que dejes de lado las ideas preconcebidas, quizá, producto de un sentido común que te hace errar. Vuelve a leer el artículo.
ResponderEliminar10.- Me encantaría saber más de su teoría “descabellada” sin el componente engañoso del sentido común. Me gusta atender las divergencias.
11.- ¿pero cuál? No conozco un proyecto paralelo a la del genoma humano y de la genética de poblaciones y que sea de gente respetable y numerosa. ¿Qué científicos, de forma orgánica, han planteado tal teoría?
Muéstrame los artículos científicos correspondientes a la teoría que refieres…
Estoy utilizando el concepto de raza que medio mundo conoce y que el genetista francés Albert Jacquard la estructuró en dos afirmaciones (ambas, infundadas para el genetista):
1.- la especie humana está compuesta por grupos bien definidos, con características biológicas distintas
2.- las razas pueden clasificarse jerárquicamente según una escala de valor.
http://www.scielo.org.ve/scielo.php?pid=S0798-04772007000200009&script=sci_arttext
12.- simplemente la ciencia indica una verdad como los dogmáticos católicos pero, además que una presenta pruebas y la otra requiere un acto de Fe, la ciencia no tiene reparos en retractarse. El caso de la teoría de la relatividad es ilustrativo.
13.- ¿cómo “permiten verificar”?
No quiero parecer soberbio o intransigente. A mí también me gusta cuestionar lo establecido pero ¿No te parece poco serio señalar una distorsión y fobia de una comunidad científica integrada por decenas de miles de profesionales dispersos en todas las regiones del planeta? ¿De cientos y cientos de universidades con distinta política? Se puede comprender si toda la literatura científica relativa a esta cuestión perteneciera a una comunidad específica de un país, de una universidad determinada y en un corto espacio de tiempo.
Volvemos a la teoría de conspiración.
¿Sabías que hay gente que niega los beneficios de la vacunación? ¿Qué niega el VIH?
14.- a todos nos gana la irracionalidad, todos tenemos algún tipo de trauma.
No todos tenemos los mismos traumas ni todos respondemos igualmente a un estímulo.
Esa es una gran diferencia con los dogmas religiosos.
Una observación no es publicada hasta ser profundamente discutida. Existe un método. No es como las humanidades donde cualquiera puede escribir abstrusamente y tener buenas oportunidades de aparecer en ciertas revistas sin que el editor se entere siquiera del 10% del contenido del artículo.
15.- no, en la ciencia no existen verdades eternas pero existe una estructura de razonamiento consistente.
16.- ¿Cuál es el nombre de la “raza” donde la piel oscura y ojos claros sean comunes? Por supuesto que existen personas de estas características pero son excepciones (síndrome de Waardenburg) como también lo es el atavismo (la cola vestigial, por ejemplo).
Cuidado, vuelve a leer mi comentario, la maravilla de este descubrimiento no es el hecho de un hombre oscuro y de ojos claros sino el contexto científico. Los primeros pobladores europeos, aunque le disgusten a muchos racistas violentos, fueron hombres y mujeres que hoy llamamos “negros”(no hace mucho). Se creía que la piel se había aclarado miles de años antes del hombre de La Braña. Sin embargo, los restos muestran determinadas variaciones genéticas africanas, que según los investigadores, demuestran que tenían una piel oscura pero ojos azules.
Entonces, el científico infiere que esta población que vivió hace 7000 años en la península ibérica:
a) tuvieron estas características como producto de la evolución (caracteres propios de su época) y no un atavismo
b) que la piel blanca es un fenómeno reciente y posterior a la pérdida de pigmentación en los ojos.
Esto es importante considerando que, otro estudio de los mismos restos, determinaron que la población nórdica desciende de estos antiguos ibéricos. El color de la piel es susceptible a un cambio con mayor rapidez del que se creía.
ResponderEliminar17.- las razas no existen. La teoría de genealogías paralelas esta objetada científicamente. Por cierto, defíname el término “raza” que utiliza. Al parecer, es diferente del sentido convencional.
Está más que probado que la piel no es un elemento esencial para segregar a una población de otra. Esencial. Querer negarlo, es negar la evidencia científica del sistema heliocéntrico y la rotación de la tierra… me hace creer que usted está haciéndose la desatendida de un argumento tan sencillo de comprender.
No estoy siendo dogmático. A menos que usted tenga una teoría revolucionaria para el mundo de la ciencia, como la tuvo Einstein, no hay mucho que discutir para estas simples cuestiones:
Las aves descienden de los reptiles
El cromosoma de la mujer es xx y del hombre xy
El color de la piel y ojos son un producto del nivel de melanina con gran variabilidad gracias a los genes no-esenciales
No hay que establecer una atmosfera misteriosa alrededor de ella.
Si usted, con este dato sencillo, aun pretende erigir una “raza”, deberá prescindir del factor piel. ¡Provecho con tan ardua tarea!
Dato:
a) el color de la piel y del cabello están basados en las variantes de un solo gen. Un gen no – esencial: “Este gen, llamado MC1R (”receptor de la hormona estimuladora de la melanocortina”), interviene en el control de los niveles de los diferentes tipos de melanina. Un estudio mostraba que un porcentaje muy alto de irlandeses y británicos que se queman con el sol y no se broncean presenta variaciones en este gen, mientras que entre los irlandeses y británicos que se ponen morenos en lugar de quemarse sólo un 4% presentaban variaciones en MC1R. En este estudio ningún africano presentaba variaciones en este gen: en África estas variantes no son ventajosas para quien las tiene y no consiguen fijarse en la población.”
http://www.historiasdelaciencia.com/?p=505
b) hoy, el color de los ojos es tan poca cosa como lo es teñirse el cabello. ¿Por qué? No me canso a volver a indicarlo: Los genes que intervienen en el color de la fisonomía (ojos, cabellos, piel) son altamente variables y no esenciales. Científicos de prestigio refieren que ese 0.01% de diferencia entre las poblaciones se basan en este tipo de genes.
http://www.eluniversal.com.mx/notas/183560.html
http://www.divulgacion.ccg.unam.mx/panel/1/articulo-pendienrte
un video de sobre el color de los ojos
http://www.youtube.com/watch?v=xfJDz44GERM
18.- Ciertamente, las pruebas científicas refutan con facilidad la visión mítica de las razas pero también refuta, en general, el concepto de razas. ¿Cómo se puede sostener dicho concepto cuando las diferencias entre poblaciones están basados en genes no esenciales?
Por cierto, su afirmación constante de “la teoría racial científica” y las evidencias, “tergiversadas políticamente” por cierta ¿conspiración? Internacional de miles de científicos y de diferentes generaciones, hacen que se traslade a usted la responsabilidad de prueba.
Si afirma eso… ¿es que tiene pruebas ,no?
Muéstreme los artículos científicos, publicados eso si, en las mejores revistas cientificas del planeta, donde se evidencia la falacia en que caen innumerables doctores de la ciencia y premios nobel.
Usted me mostró un artículo no científico. En realidad es un pequeño texto no-cientifico que parace salido de una columna de opinión, quizá, un pequeño ensayo. Eso es insuficiente. Asi como usted, ¡yo quiero trabajos de ciencia hechas por una comunidad de gente calificada!
Si digo que existe una comunidad reptiliana -invisible a todo humano- viviendo en palacio de gobierno, no se me ocurriría pedir que me demuestren su inexistencia. Usted también debe probar sus palabras sobre la comunidad científica, sobre esas “evidencias”, sobre esa explicación científica, “antigua” y paralela, de las razas que contravienen todo lo dicho por los científicos más ilustres… evidentemente no estoy pidiendo un articulillo cuya referencias en Internet son los foros supremacistas y violentos de medio pelo.
ResponderEliminar19.- tus cuestionamientos son válidos… considerando los datos. Con gusto te vuelvo a proporcionar argumentos científicos
Hace una década se creía que compartíamos 98-99% de ADN con los chimpancés. Sin embargo, un estudio realizado el 2009 dio nuevas luces: el material genético compartido con estos primates se reducía a 89%.
http://www.upf.edu/enoticies/es/0809/0217.html
En la parte final, hace referencia al artículo científico
Otro link: http://www.uned.es/psico-1-fundamentos-biologicos-conducta-I/tablon/articulos/090212B.htm
Es curioso: el ancestro común de hombre y el chimpancé vivió hace más de 6 000 000 de años. Tiempo aproximado el cual el ser humano empezó a crear su propio linaje evolutivo. ¡Tanto tiempo y sólo 10% de diferencia genética! Lo que nos lleva a concluir que las variaciones genéticas son extremadamente lentas y que existen variaciones y variaciones. No es lo mismo la diferencia genética -producida por la migración y adaptación al entorno- entre los hombres modernos (100 mil años) que entraron al continente europeo hace unos efímeros 35 – 40 mil años y las variaciones esenciales entre un primate cualquiera y el homo sapiens sapiens.
Con diferencias genéticas trascendentes producidas con extrema lentitud ¿cómo establecer diferencias esenciales en un animal tan reciente como el ser humano? Sencillamente ilógico
Los científicos determinaron que las variaciones entre las poblaciones de hoy (que es el 0.01% y no el 0.1%) son superficiales. La inteligencia y la personalidad que el genotipo contribuye a formar no están afectados por dichos cambios.
Estos datos, juntos a los que muestran todos los links de mi respuesta, contradicen y derrumban el endeble razonamiento de Mark Pagel
http://www.prodiversitas.bioetica.org/prensa37.htm
http://www.scribd.com/doc/4499665/Genetic-Similarities-Within-and-Between-Human-Populations
http://es.scribd.com/doc/219305/An-apportionment-of-human-DNA-diversity
http://www.nature.com/ng/journal/v36/n11s/full/ng1438.html
http://es.scribd.com/doc/217603/Las-razas-biogeneticamente-no-existen-
http://www.elmedicointeractivo.com/ap1/emiold/informes/informe/genoma2.htm
20.- Usted intenta reducir mis argumentos al absurdo. Me parece encantador aunque es una falacia suya!
No le culpo por la humana fijación de esas pequeñas e intrascendentes diferencias (ambos adjetivos, en un sentido moderno y no-utilitario) y no en las grandes afinidades que existen fuera de la piel (¿útil?, quizá. Podría decirse que la piel es tan útil y a la vez nimio para determinar la esencia de cada ser humano como lo es el apellido ) . No le respondo por un simple anhelo igualitarista o por desear un respeto universal entre los hombres. ¡No me atribuya tanta ingenuidad!
Es más, creo que para las personas con criterio, con sana inteligencia (que no son mayoría, lamentablemente, en cualquier población) no necesitan tener estos argumentos de la última ciencia para comportarse civilizadamente con gente de “otra raza”, como tampoco necesitan mayores “pruebas científicas” para no violentar a una mujer, no considerarla inferior, no someterla a designios machistas.
El racismo –en la definición tradicional y no la de su singular teoría “descabellada” que refiere- existe sin que haya razas.
El racismo siempre va existir pues requiere de la estupidez voluntariosa y eso es un recurso renovable en abundancia en la humanidad.
Saludos cordiales
Puedo entender si no quieres publicar mi comentario pero, por cortesía, una pequeña explicación.
ResponderEliminarSaludos
Acabo de revisar tus comentarios. No he entrado a mi blog últimamente.
ResponderEliminarCuando tenga tiempo, te responderé.
Saludos.